Cuaderno de escamas (17)

"La publicidad es la última tentativa hasta la fecha. Aunque su objetivo es suscitar, provocar, ser el deseo, sus métodos son, en el fondo, bastante semejantes a los que caracterizaban a la antigua moral. La publicidad instaura un superyó duro y terrorífico, mucho más implacable que cualquier otro imperativo antes inventado, que se pega a la piel del individuo y le repite sin parar: "Tienes que desear. Tienes que ser deseable. Tienes que participar en la competición, en la lucha, en la vida del mundo. Si te detienes, dejarás de existir. Si te quedas atrás, astás muerto." Al negar cualquier noción de eternidad, al definirse a sí misma como proceso de renovación permanente, la publicidad intenta hacer que el sujeto se volatilice, se transforme en fantasma obediente del devenir. Y se supone que esta participación epidérmca, superficial, en la vida del mundo, tiene que ocupar el luagar del deseo del ser.
La publicidad fracasa, las depresiones se multiplican, el desarrraigo se acentúa; sin embargo, la publicidad sigue construyendo las infraestructuras de recepción de sus mensajes. Sigue perfeccionando los medios de desplazamiento para seres que no tienen ningún sitio adonde ir porque no están cómodos en ninguna parte; sigue desarrollando medios de comunicación para seres que no tienen nada que decir; sigue facilitando las posibilidades de interacción entre seres que ya no tienen ganas de entablar relación con nadie."


Michel Houellebecq
El mundo como supermercado y como burla.
Intervenciones

Cuaderno de escamas (16)

A veces me equivoco. Es tan sencillo como eso: me equivoco. Me paro un rato y acabo creyendo que lo podría haber hecho quizá de otra manera, simpre con la idea de que esa otra opción, por algún motivo, es algo mejor. Y...ahí está el reto, cada día con cada cosa. Así que mañana, cuando me levante, voy a tener un universo de esperanzas.

Cuaderno de escamas (15)

En junio hará siete años que escribo, como los ojos del Guadiana, en este blog. A veces pienso que lo escrito, verdad o mentira, es parte de la vida que creo haber vivido. A veces, releo alguna entrada y pienso que no he sido yo quien la ha escrito, que no soy yo quien la ha vivido. Todo sucede al mismo tiempo. Se produce entonces cierto miedo. Siempre he creído firmemente que había un río que tenía ojos. Eso no me da miedo.

Cuaderno de escamas (14)

Creo que hemos caído en la estúpida trampa de pensar que necesitamos hacer publicidad sobre nosotros mismos. Estoy cansada de leer títulos de libros, todos ellos buenísimos, invitaciones a conciertos de nuevos grupos, también buenísimos, documentales, películas, proyectos...siempre buenísimos Todo fabricado por algun amigo o un amigo de un amigo. ¿que ha pasado con el boca a boca? Corred, no hay tiempo. Que alguien lo "tuitee", que alguien haga un comentario en el faceboook, que alguien haga una foto y la cuelgue. Corramos juntos a ensalzar las virtudes de algunas grandes mierdas. Pido permiso para tomarme mi tiempo y perderlo viendo entrar a un pájaro minúsculo en el agujero de una casa de madera. Pido permiso para seguir confiando en las opiniones de los cuatro amigos en los que siempre he confiado y a los que siempre he querido. Confiar en ellos y quererlos también ha sido una cuestión de tiempo. Estoy cabreada, profundamente cabreada con la velocidad y me parece casi una ironía lo de ir a cientodiez por autopista.

Cuaderno de escamas (13)

Ayer fui a pasear por el barrio de Gracia. El barrio ya no estaba.

Cuaderno de escamas (12)

A veces consulto el diccionario de la Real Academia Española. A veces lo hago por trabajo pero siempre por placer. En el apartado sobre su historía está escrito que La Institución ha ido adaptando sus funciones a los tiempos que le ha tocado vivir. Actualmente, y según lo establecido por el artículo primero de sus Estatutos, la Academia «tiene como misión principal velar porque los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico». (breve historia)

delantal.

(De delante).

  1. m. Prenda de vestir que, atada a la cintura, usan las mujeres para cubrir la delantera de la falda, y por analogía, el que usan algunos artesanos, los criados, los camareros y los niños.

(definición)

Hay muchas cosas que no entiendo y que no sé y que no entiendo y que no sé. Pero muchas veces, me pongo las manos en la cintura, a modo de jarra, y volteo el torso mientras niego con la cabeza, al igual que lo hiciera mi abuela, y digo en voz alta: “¡Hay que joderse!”. Si a una mujer le da por atarse un delantal al pie, ¿el delantal deja de ser delantal?. ¿Si se lo ata un hombre, también? ¿Y si las mujeres llevan pantalones? La institución ha ido adaptando sus funciones a los tiempos que le ha tocado vivir pero ¿ha adaptado sus contenidos? ¿Los cambios quiebran? ¿La unidad es esencial? Debe ser que van por la E.

Cuaderno de escamas (11)